libro autobiogrfico del ex- . Spaanse documenten/Spaanse...  gigantesco piano para hacer brotar

download libro autobiogrfico del ex- . Spaanse documenten/Spaanse...  gigantesco piano para hacer brotar

of 99

  • date post

    04-Nov-2018
  • Category

    Documents

  • view

    213
  • download

    0

Embed Size (px)

Transcript of libro autobiogrfico del ex- . Spaanse documenten/Spaanse...  gigantesco piano para hacer brotar

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 1 Herman J. Hegger

    Se Rompieron las Cadenas

    libro autobiogrfico del ex-sacerdote

    Herman J. Hegger

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 2 Herman J. Hegger

    Descripcin del libro

    Aqu tenemos un libro impresionante, nico, distinto a cuantos libros han sido escritos por ex-sacerdotes catlicos. Fue redactado a los ocho aos de haber abandonado su autor la Iglesia catlica. Esto hace que el libro carezca de esa pasin en el enjuiciamiento, que tan corriente es en sacerdotes que escriben inmediatamente de abandonar la religin catlica. Madurez de reflexin y serenidad de exposicin caracterizan esta obra.SE ROMPIERON LAS CADENAS, fue publicado originalmente en holands, Ms tarde fue traducido al ingls, al francs, al sudafricano, al alemn y a otros idiomas modernos. Aqu tiene la versin espaola. El pastor Hegger, que fue religioso Redentorista, describe en este libro la peregrinacin de su alma por los caminos de la religin, de la filosofa, de la duda y tambin del miedo, de la angustia y, por fin, de la liberacin. Con una rara habilidad descriptiva, con un estilo que mantiene el inters del lector desde la primera pgina del libro, el pastor Hegger nos pone en antecedentes, con una sinceridad pura e impresionante, de la lucha espiritual que durante aos atormentaba su conciencia.Jams hemos visto tanta honradez en la exposicin de una vida de difciles facetas. Tanta delicadeza al hablar de personas allegadas al autor. Unas veces nos introduce en los rincones ms secretos de los conventos, nos muestra a los hombres al desnudo, con todas sus miserias humanas, y en otras ocasiones nos saca a pleno sol, para que sus rayos tonifiquen nuestro espritu y oigamos el canto de los pjaros, nos deleitemos en el arco iris de las flores y escuchemos el ruido del silencio entre los valles y el Ilorar de los rboles en las maanas de primavera.SE ROMPIERON LAS CADENAS es un libro cuya lectura no se olvida fcilmente. El lector podr estar de acuerdo o en desacuerdo con las convicciones religiosas del autor, pero este libro dejar en su alma una huella que perdurar por mucho tiempo; porque las cosas que aqu se dicen, y especialmente el modo de decirlas, constituyen un regalo que pocas veces logramos alcanzar.

    Datos sobre el autorEl Dr. H. J. Hegger naci en Lomm, Holanda, el 19 de febrero de 1916. A los doce aos ingres en el seminario de los pp. pasionistas en Haastrecht. En Maaseick, Blgica, en el colegio de los padres de la Cruz, termin sus estudios secundarios. En 1934 ingresa en el convento de los pp. redentoristas en Den Bosch, y ms tarde en Wittem, donde inicia estudios de Filosofa y Teologa. Despus de su ordenacin de sacerdote dijo su primera misa en su pueblo natal, y en junio del ao 1947 se design profesor de Filosofa en un seminario de la misma Orden de los redentoristas en Ro de Janeiro, Brasil. Fue all donde el Dr. Hegger vio aumentar la lucha que desde haca aos sostena con su propia conciencia y que culmin con la salida de la Iglesia catlica un ao ms tarde. De regreso en Europa, se dedic a estudiar las obras de la Reforma. Actualmente es pastor jubilado de la Iglesia Evanglica y vive en el mismo pueblo donde durante muchos aos era el Director de una casa hogar para ex-sacerdotes y Director asimismo de la fundacin EN LA CALLE RECTA editora de una importante revista en holands y en espaol (En la Calle Recta). Ha escrito varios libros que se tradujeron a diferentes idiomas y alcanzaron muchas ediciones.

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 3 Herman J. Hegger

    CADENAS>, su primera obra, es una autobiografa escrita con una gran dosis de sinceridad.

    Se Rompieron las CadenasTtulo original Mijn weg naar het Lichteditado por Ed. T. Wever, Franeker, Holanda,

    Traduccin espaola revisada por Yan D. van Roest

    puesto en Internet por: Stichting In de Rechte StraatPrins Hendrikweg 46721 AD Bennekom (Holanda)

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 4 Herman J. Hegger

    SUMARIO

    Pag.

    I. Mi niez 7

    II. Levntate, Aquiln, y ven, Austro (Cantares 4:16) 11(Aquiln = Viento del Norte; Austro = Viento del Sur)

    III. Pues, Muy respetadas gallinas! 22

    IV. La mstica en la Iglesia de Roma 28

    V. Tinieblas, agotamiento, neurosis 34

    VI. Las manos ungidas 43

    VII. Hme aqu! No puedo ser de otra forma 50

    VIII. Angustias 57

    IX. Avenida del 7 de Septiembre 398 65

    X. Tiet 71

    XI. El paso decisivo 77

    XII. Jess, mi Salvador 84

    XIII. La calle recta de Sao Paulo 91

    Apndice:

    Unas palabras a mis amigos catlicos 98

    Unas palabras a mis hermanos evanglicos 99

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 5 Herman J. Hegger

    Preludio

    Oh Dios, djame cantar tus grandes misericordias! T me has conducido por caminos extraos. Ahora, al final de ste camino tan largo, quiero darte gracias. Quiero alegrarme en tu incomprensible bondad. Con cunta hermosura has dispuesto las cosas de mi vida! Qu bien engranadas estn todas! Qu feliz me has hecho ahora! Si, digatelo de una vez: Oh Dios, yo no puedo a veces contener mi felicidad! Mira la gratitud que irradian mis ojos. T lo has hecho! T, mi grande y amoroso Padre.

    Padre, ahora me siento totalmente seguro en Ti. Ya no hay temor en mi vida. T sabes cunto he sufrido. T conoces las agudas angustias que me atormentaron. Cmo mi interior se retorca sufriendo el tormento de mi inseguridad. Y ahora hay tanta calma! Ahora mi alma respira la paz. T eres quien inspira paz sobre mi alma. Vivo de tu clido y vivificador aliento.

    Padre, ahora me s tan ntimamente unido a Ti...! Yo soy propiedad tuya. T me acaricias con Tus Manos. Siento que tu adorable Esencia me envuelve en su perfume. Dependo en todo de Ti. T me sostienes. Soy criatura tuya.

    Pero an ms. Soy hijo tuyo en Jesucristo. Esto es mucho ms de lo que yo alcanzo a comprender. Por qu has ofrecido a tu propio Hijo por m? Me has dado la alegra de tener hijos. Y yo no podra entregar un hijo mo a tanto dolor y humillacin por otra persona, por ms que sta fuera noble, buena y limpia. Y T, sin embargo, has hecho esto por m, que te haba ofendido continuamente. T has hecho esto por m, criatura deformada, llena de egosmo y propia complacencia. Yo comprendera muy bien que hubieses sentido asco de m, que me hubieses escupido por todas aquellas calculadas torceduras de mi alma.

    Oh Dios, acepto esto. Inclino la cabeza. Tus caminos no son nuestros caminos. Tus pensamientos no son los nuestros. En mi profundo admiracin ante Tu sabidura y bondad, me siento tan dbil! Quisiera poder pulsar las estrellas y los planetas cual teclas de un gigantesco piano para hacer brotar de ellas un maravilloso concierto csmico de adoracin a Ti.

    Oh Dios, cun inefablemente grande eres Tu! Qu pequeo soy yo! Cuando miro a tu infinita Esencia siento que me sumerjo en el abismo de la nada. S, al comparar mi existencia con la tuya, puedo decir muy bien que slo existes T y que yo nada soy. Tan abrumador es tu Ser. Oh Dios, me alzo hacia Ti. S que no puedo llegar hasta Ti. Y sin embargo, sin cesar mi alma tiene sed de Ti. Porque T eres el gran Amor de mi vida. T enciendes en m el dolor de suspirar. Te deseo tan ardientemente! Oh Dios, permteme que lo diga. Quisiera expresar ante Ti el homenaje de todo mi ser en un pursimo beso. Mas ya s que no es posible besarte. T ests infinitamente por encima de m.

    Hay tantas otras criaturas que te aman! Puedes T atender a mi voz? Oh, no es necesario! T debes ser adorado! A Ti te pertenece todo honor. A m me es dado, lleno de

  • Fundatin En la Calle Recta (ECR)

    Se Rompieron las Cadenas 6 Herman J. Hegger

    arrobamiento, el hablar con los dems del amor que todos te debemos. Oh, Dios, as formaremos un gran coro de amantes en torno a Ti.

    Oh Dios, mi amor a Ti llega a producirme dolor. Me gustara tanto estar contigo! Qu balad es esta vida en comparacin contigo! Todo resulta apariencia y sombra. Slo existes T. Oh Dios, hablando contigo soy capaz de olvidarlo todo. Escribo casi maquinalmente porque, en tu presencia, slo te veo a Ti. Quisiera romper las ataduras de mi cuerpo. Quiero ascender a Ti. Slo T podrs saciar la sed de mi alma. T eres la fuente viva, de la que me es dado beber eternamente. Oh Dios, quiz no est bien que hable nicamente contigo todo el da. Me volvera un desambientado. Slo prestara atencin a Ti. Y a Ti tambin te parece bien que me entregue a la vida normal. A mi esposa e hijos. A mi trabajo en servicio de Tu Reino. Pero tras de todo esto, T lo sabes, est mi ardiente amor a Ti.

    Te doy gracias por este amor que T me has dado. Pues por mi naturaleza yo te odio. Por mi propia naturaleza quisiera enfrentarme contigo. No puedo propiamente emplearte en la edificacin de mi vida. Te doy gracias porque has echado a pique esa torre de Babel que yo mismo quera construir para llegar hasta Ti, porque me has hecho morir por el bautismo en la muerte de Jess, y con l me has sepultado. Pero sobre todo te doy gracias porque me has hecho resucitar con l a una vida nueva de amor.

    Ahora voy a escribir este libro como un testimonio de tu misericordia sobre mi vida. Dios de Verdad, djame decir honradamente cmo todo se desenvolvi. Dios de amor, dame un juicio generoso sobre la Iglesia Catlica Romana. Uneme con los creyentes sinceros de esta Iglesia. Tambin en ella tienes T hijos que te aman. Y haz que todo sirva para engrandecer Tu nombre. Porque T has de ser alabado sobre todas las cosas. Amo tu Santo Nombre.

    Y haz que por la lectura de este testimonio muchas personas retornen a Ti y caigan postradas a tus pies como nuevos hijos prdigos. Concede a tantos que la necesiten la misma felicidad de la comunin ntima contigo que a m me has dado tener. Enva